El papa desde Colombia pide esfuerzos para acabar con la lacra del narcotráfico
Publicado: 11/09/2017
<p>CARTAGENA, Colombia. El papa volvió este domingo a condenar la “lacra” del narcotráfico que sólo siembra muerte, en la homilía que pronunció en la ciudad de Cartagena, en su último acto de la visita de cinco días a Colombia.</p>
<p>En Colombia, el mayor productor de cocaína del mundo y con un importante problema de carteles del narcotráfico, el papa Francisco, como hizo ya ayer durante el encuentro con los religiosos colombianos, destacó este problema</p>
<p>“Este mal alienta directamente contra la dignidad de la persona va rompiendo progresivamente la imagen que el Creador ha plasmado en nosotros”, dijo en su homilía.</p>
<p>Para después añadir de manera improvisada respecto al texto que leía: “Condeno con firmeza esta lacra que ha puesto fin a tantas vidas y que es mantenida y sostenida por gente sin escrúpulos”.</p>
<p>“No se puede jugar con la vida de nuestros hermanos ni manipular su dignidad”, agregó.</p>
<p>Entonces hizo un llamado para que busquen los modos para terminar con el narcotráfico, “que lo único que hace es sembrar muerte por doquier truncando tantas esperanzas y destruyendo tantas familias”, improvisó el papa.</p>
<p>Ayer el papa también improvisando hizo referencia a una juventud “engañada, destruida por los sicarios de la droga”.</p>
<p>“Medellín me trae ese recuerdo, me evoca tantas vidas jóvenes truncadas, descartadas, destruidas”, afirmó el pontífice en el acto con sacerdotes, religiosos y sus familias.</p>
<p>Francisco hizo referencia al narcotráfico que en los años 80 y 90 costó la vida a miles de personas y convirtió a Medellín en la ciudad más peligrosa del mundo en un paréntesis de su discurso en el que recordó el drama de esta urbe que logró sobreponerse a esa tragedia y convertirse en una de las más innovadoras del planeta.</p>
<p>“Y aquí quiero detenerme un instante: y hacer memoria dolorosa. Es un paréntesis”, dijo, para referirse a aquellos jóvenes que se dejaron seducir por los sicarios de la droga y las falsas promesas del crimen organizado.</p>
<p>Enseguida agregó: “Los invito a recordar, a acompañar este luctuoso cortejo, a pedir perdón para quienes destruyeron las ilusiones de tantos jóvenes. Pedirle al Señor que convierta sus corazones. A pedir que acabe esta derrota de la humanidad joven”, manifestó.</p>