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Planean recoger a los enajenados que andan en las calles

SERIE ESPECIAL (3) | EN LA PIEL DE LA LOCURA SALUD PÚBLICA Y EL DESPACHO DE LA PRIMERA DAMA AFINAN PLANES

Publicado: 30/11/2016

Planean recoger a los enajenados que andan en las calles

<p>Se les puede ver harapientos, malolientes y sucios en cualquier barrio y urbanizaci&oacute;n. Suelen subsistir de lo que encuentran en zafacones y de la caridad de las personas que se conduelen de su condici&oacute;n. Los enfermos mentales deambulantes constituyen la cara fea de la sociedad, generan miedo y a la vista resultan para la gran mayor&iacute;a desagradables. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os es posible observar hasta tres y cuatro en un mismo sector, donde en muchos casos son objeto de burlas y hasta de agresiones por ciudadanos insensibles ante una realidad que pudo ser prevenible con una oportuna intervenci&oacute;n.</p>

<p>El psquiatra y actual director del Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS), C&eacute;sar Mella, considera que los enfermos mentales deambulantes han sido hist&oacute;ricamente tratados como el desecho final de una sociedad que los excluye. &ldquo;Son el desecho de la desigualdad. La sociedad va creando un sedimento, un v&oacute;mito final de injusticia, y ah&iacute; est&aacute;n ellos, que son m&aacute;s pac&iacute;ficos que el resto de la sociedad, porque el paciente mental cr&oacute;nico ataca para defenderse de las burlas y de las agresiones&rdquo;, indic&oacute;.</p>

<p>No es casual que en la Ciudad Colonial existan m&aacute;s enfermos mentales en las calles que en las dem&aacute;s zonas del pa&iacute;s, porque all&iacute; hay m&aacute;s restaurantes donde encontrar restos de comida, iglesias donde guarecerse y un p&uacute;blico diferente que no los agrede como en los barrios.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p><strong>Intervenci&oacute;n cl&iacute;nica</strong><br />
El Ministerio de Salud P&uacute;blica, consciente de que esos enfermos constituyen un gran reto para la atenci&oacute;n en salud mental, ha dise&ntilde;ado un plan que permitir&aacute; determinar la cantidad de personas con esta condici&oacute;n para recogerlos con el prop&oacute;sito de intervenirlos cl&iacute;nicamente y rehabilitarlos.</p>

<p>&ldquo;No tenemos capacidad para acoger a todos los enfermos mentales deambulantes, pero haremos todo el esfuerzo humanamente posible para intervenir a esa poblaci&oacute;n&rdquo;, precis&oacute; el director general de Salud Mental de Salud P&uacute;blica, &Aacute;ngel Alm&aacute;nzar. El objetivo primordial es que la asistencia a estos enfermos mentales a largo plazo sea brindada en un contexto comunitario y con la participaci&oacute;n activa de sus familiares.</p>

<p>Explic&oacute; que el &ldquo;mapeo&rdquo; de los deambulantes permitir&aacute; determinar incluso si son realmente enfermos mentales o indigentes, ya que &ldquo;no todo el que anda sucio y descuidado por las calles tiene una condici&oacute;n mental tratable&rdquo;. &nbsp;</p>

<p>El alcance final es recogerlos a todos, pero con el concurso de la sociedad, de las comunidades, de donde provienen, y de sus familiares para que sean aceptados luego de una intervenci&oacute;n facultativa, farmacol&oacute;gica y de rehabilitaci&oacute;n.</p>

<p>El director de Salud Mental dijo que ha sido la inoperancia e incapacidad del sistema, de los psiquiatras y psic&oacute;logos y de las familias en el manejo, lo que ha llevado a tener tantos enfermos cr&oacute;nicos en las calles.</p>

<p>&ldquo;Esa cultura que hemos tenido de esconder al trastornado mental, de colocarlo en el cuarto m&aacute;s escondido y oscuro, o dejar que vaya a la calle, desentenderse de &eacute;l y pensar que ya no existe, es un irrespeto a la dignidad humana&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.</p>

<p>Casi siempre las familias terminan desentendi&eacute;ndose de sus parientes con trastornos mentales porque la falta de una intervenci&oacute;n oportuna convirti&oacute; al enfermo en cr&oacute;nico, pero tambi&eacute;n por la carga emocional que significa tenerlos en las casas y por el peso econ&oacute;mico que diezma los ingresos en el hogar.</p>

<p><strong>Otro proyecto</strong><br />
El Despacho de la Primera Dama, C&aacute;ndida Montilla de Medina, tambi&eacute;n construye el Centro de Rehabilitaci&oacute;n Psicosocial para el Desarrollo Humano (RESIDE), en La Nueva Barquita, a fin de asistir a los enfermos mentales que deambulan por las calles.</p>

<p>RESIDE, que se prev&eacute; comience a operar en marzo del pr&oacute;ximo a&ntilde;o, funcionar&aacute; como un &ldquo;hospital de d&iacute;a&rdquo; donde ser&aacute;n asistidas las personas con problemas mentales, incluso con el apoyo del sistema de emergencias 9-1-1 para facilitar el traslado de pacientes y de las Unidades de Intervenci&oacute;n en Crisis (UIC).</p>

<p>El psiquiatra Jos&eacute; L&oacute;pez Mena, quien dirigir&aacute; a RESIDE cuando entre en operaci&oacute;n, revel&oacute; a LIST&Iacute;N DIARIO que el centro contar&aacute; con viviendas tuteladas para los pacientes que no tengan familiares.</p>

<p>&ldquo;RESIDE viene a ser la puerta de salida de todo este anclaje que se ha hecho con el tema de salud mental. Seremos un centro comunitario donde se dar&aacute;n los &uacute;ltimos toques a la rehabilitaci&oacute;n que necesita el paciente, con la finalidad de reinsertarlo psicosocialmente en su medio&rdquo;, agreg&oacute;.</p>

<p>&ldquo;Pretendemos romper con todo el estigma en el tema de salud mental, y eso es algo fundamental para evitar que aumente el n&uacute;mero de enfermos mentales que terminan deambulando, una de las grandes preocupaciones en el tema de la salud mental&rdquo;, indic&oacute; el psiquiatra.</p>

<p>L&oacute;pez Mena dijo que por su condici&oacute;n de sic&oacute;loga, la primera dama Montilla de Medina est&aacute; muy sensibilizada con el tema de la salud mental, pero tambi&eacute;n por su inter&eacute;s de asistir a poblaciones olvidadas.</p>

<p><strong>El d&iacute;a a d&iacute;a de los deambulantes</strong><br />
Las historias de las personas con trastornos mentales que terminaron en las calles son tan variadas como sus padecimientos.</p>

<p>Una crisis mal tratada, la indiferencia familiar o el cansancio por la pesada carga econ&oacute;mica de los tratamientos llevaron a cientos de personas que deambulan por las calles del pa&iacute;s a vivir sin beneficiarse de las normas m&aacute;s elementales de derechos humanos.</p>

<p>En un recorrido por diversos barrios de la capital fue notorio como ha aumentado el n&uacute;mero de deambulantes que aguanta agua, sol y sereno, pero tambi&eacute;n burlas y hasta agresiones. &nbsp;</p>

<p><img alt="" src="http://63.134.216.63:8025/res/content/445/445184/p//201611300347561.jpg?=1480477684243" style="float:left; margin:0px; width:600px" /></p>

<p><em><strong>Las drogas la trastornaron</strong></em><br />
Claribel, a quien llaman Clari en el sector Villas Agr&iacute;colas de la zona Norte de la capital, era una morena alegre a quien las drogas terminaron convirtiendo en una enferma mental deambulante.</p>

<p>Luis Emilio B&aacute;ez Cuevas, residente en el sector y quien la conoci&oacute; cuando era normal, dijo que Clari adquiri&oacute; su adicci&oacute;n a las drogas cuando comenz&oacute; a viajar a zonas tur&iacute;sticas de Hig&uuml;ey en busca de mejores oportunidades.</p>

<p>&ldquo;Ella luc&iacute;a bien&rdquo;, dice sobre Clari, quien ahora recorre las calles del sector en condiciones deplorables. Ella no es siquiera la sombra de aquella chica alegre y coqueta, a la que le gustaba vestir casi siempre de blanco.</p>

<p>Clari suele pedir cinco y diez pesos para poder mantenerse en el vicio que la ha llevado a la locura. B&aacute;ez Cuevas dice que tiene dos hijos, pero a sus familiares nadie los ha vuelto a ver por el sector.</p>

<p><img alt="" src="http://63.134.216.63:8025/res/content/445/445184/p//201611300347562.jpg?=1480477737720" style="float:left; margin:0px; width:600px" /></p>

<p><em><strong>El Gato</strong></em><br />
Se desplaza siempre con un bast&oacute;n, una mochila, su gorra, collares y una botella con cler&eacute;n. Antes lo conoc&iacute;an como &ldquo;El pel&uacute;&rdquo;, pero ahora le dicen &ldquo;El gato&rdquo; por el sonido gutural similar al de ese animal con el que suele intimidar a las personas, especialmente a los ni&ntilde;os.</p>

<p>Llora cuando se le pregunta por su familia e incluso suele reaccionar con violencia.</p>

<p>Da los n&uacute;meros de la Loter&iacute;a y otros juegos de azar y regala cortau&ntilde;as, lapiceros, una llave, una medallita de fantas&iacute;a o cualquier otro objeto, pero luego termina pidiendo dinero a cambio.</p>

<p>En el barrio Villas Agr&iacute;colas los vecinos dicen que ten&iacute;a una de las frituras m&aacute;s frecuentadas del sector, donde vend&iacute;a todo tipo de carnes.&nbsp; Sol&iacute;a andar con mucho dinero y bellas mujeres. Jos&eacute; del Orbe, residente del sector, dice que luego de un accidente de tr&aacute;nsito que le afect&oacute; una pierna cay&oacute; en desgracia y hasta perdi&oacute; su negocio.</p>

<p>Consideran que su situaci&oacute;n no es cr&iacute;tica y que podr&iacute;a recuperarse con una oportuna intervenci&oacute;n.</p>

<p><img alt="" src="http://63.134.216.63:8025/res/content/445/445184/p//201611300347563.jpg?=1480477763327" style="float:left; margin:0px; width:600px" /></p>

<p><em><strong>Dominguita</strong></em><br />
Era militante de la zona &ldquo;K&rdquo; del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y trabaj&oacute; como barrendera en el Ayuntamiento del Distrito Nacional.</p>

<p>Los vecinos dicen que tiene cuatro hijos en Italia, a quienes extra&ntilde;a.</p>

<p>Ella dice que sale cada d&iacute;a a las calles &ldquo;porque debe buscarse la comida para sobrevivir&rdquo;.</p>

<p><img alt="" src="http://63.134.216.63:8025/res/content/445/445184/p//201611300347564.jpg?=1480477788119" style="margin:0px; width:600px" /></p>

<p><em><strong>La dama del turbante</strong></em><br />
Dice que se llama Jaqueline Arias Concepci&oacute;n Padilla. Anda siempre con un turbante por la calle Albert Thomas, cerca de la Estrella Ure&ntilde;a. Se queja porque a un hijo de su hermano le dan drogas y lo ponen como loco.</p>

<p>Suele dar n&uacute;meros de la Loter&iacute;a y, como ha acertado con frecuencia, algunas personas del sector la procuran con el prop&oacute;sito de dar un golpe de suerte. Se detiene frente a los veh&iacute;culos para vociferar a sus ocupantes, pero en la zona dicen que no es una enferma mental violenta. Pos&oacute; para la c&aacute;mara del fotorreportero Adriano Rosario y tuvo la previsi&oacute;n de decirle al chofer de prensa Juan Soto &ldquo;vayan con Dios y suban los vidrios&rdquo;.</p>

<p><img alt="" src="http://63.134.216.63:8025/res/content/445/445184/p//201611292350121.jpg?=1480477813167" style="margin:0px; width:670px" /></p>

<p><em><strong>Carlitos</strong></em><br />
Suele ubicarse en los alrededores de la avenida Padre Castellanos con Albert Thomas. Menciona apellidos y nombres de lugares, como Dif&oacute;, B&aacute;ez, Inocencio, Hermandad de Pensionados, Zona Colonial, lo que vecinos atribuyen a que trabaj&oacute; como mensajero.</p>

<p>Casi siempre est&aacute; limpio, pero su ropa es m&aacute;s grande que su talla.</p>

<p>Eduardo Jos&eacute; Mu&ntilde;oz, vigilante de un banco cerca del lugar, dice que all&iacute; todo el mundo lo conoce y lo quieren mucho.</p>

<p>Precis&oacute; que Carlitos era mensajero en una compa&ntilde;&iacute;a donde le ten&iacute;an mucha confianza y un d&iacute;a lo enviaron a realizar el dep&oacute;sito urgente de una elevada suma de dinero, pero &eacute;l se fue a comer primero a su casa y dej&oacute; la diligencia para la tarde. &ldquo;La compa&ntilde;&iacute;a report&oacute; que &eacute;l se hab&iacute;a fugado con el dinero, y cuando la Polic&iacute;a fue a su casa y lo encontr&oacute; se lo comi&oacute; a palos, y desde ese momento perdi&oacute; la raz&oacute;n&rdquo;, indic&oacute; Mu&ntilde;oz.</p>

<p>Carlitos llega temprano en la ma&ntilde;ana a esa intersecci&oacute;n y sabe el momento en que debe retirarse a su casa al caer la tarde.</p>

<p>&Eacute;l dice que arreglaba bicicletas, daba clases de defensa personal y que realiz&oacute; un curso de fotograf&iacute;a.</p>

<p>Acostumbra a acudir a las funerarias y, aunque no conozca al difunto y a los deudos, llora con ellos como si se tratara de un familiar.</p>

<p><img alt="" src="http://63.134.216.63:8025/res/content/445/445184/p//201611292350122.jpg?=1480477835642" style="margin:0px; width:670px" /></p>

<p><em><strong>Juana, la de la sombrilla</strong></em><br />
Su lugar preferido es un banco en la avenida Expreso Quinto Centenario de la capital, frente a la emisora Vida FM. Asegura que fue violada y culpa a figuras prominentes de la sociedad. Lleva una maleta, un gal&oacute;n y una gran sombrilla para protegerse del sol.</p>

<p>Usa collares y prominentes anillos, adem&aacute;s de que siempre est&aacute; maquillada. La falda que viste est&aacute; hecha de una tela que se us&oacute; para una propaganda del presidente Danilo Medina.</p>

<p>Daniel Taveras Polanco, vecino del lugar, afirm&oacute; que siempre la ve sentada en un banco desde tempranas horas de la ma&ntilde;ana y todav&iacute;a permanece all&iacute; cuando regresa a su casa cerca de las 4:00 de la tarde.</p>

<p>&ldquo;La gente no le hace da&ntilde;o y ella es una persona tranquila&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;, pero los moradores de los alrededores desconocen qui&eacute;nes son sus familiares.</p>

<p><img alt="" src="http://63.134.216.63:8025/res/content/445/445184/p//201611292350123.jpg?=1480477874151" style="margin:0px; width:670px" /></p>

<p><em>Juntos. Pacienes en la Unidad de Atenci&oacute;n en Crisis (UIC) del hospital infantil Santo Socorro, donde brindan atenci&oacute;n a un promedio de 20 ni&ntilde;os y adolescentes cada mes por diversos trastornos mentales. La UIC cuenta con ocho camas.</em></p>

<p><strong>9 HOSPITALES YA TRATAN A PACIENTES POR CRISIS</strong><br />
&ldquo;&iquest;Traen un enfermo?&rdquo;, fue la pregunta de un vigilante a la entrada del Centro de Rehabilitaci&oacute;n Psicosocial (CRPS), cuando el equipo del LIST&Iacute;N DIARIO se present&oacute; en una camioneta a la puerta de la estructura. Suele ocurrir porque la poblaci&oacute;n desconoce que ya no pueden llevarse pacientes con crisis y deambulantes al centro ubicado en el kil&oacute;metro 28 de la Autopista Duarte.</p>

<p>Para ingresar a pacientes en el centro se requiere cumplir con un protocolo que incluye tener establecido un diagn&oacute;stico psiqui&aacute;trico en condici&oacute;n cr&oacute;nica, que est&eacute; respondiendo de manera favorable a los medicamentos indicados y que se encuentre en una condici&oacute;n de ausencia de apoyo familiar o que su entorno no sea apto para garantizar su estabilidad.</p>

<p>De cualquier deambulante u otro paciente que requiera asistencia inmediata por un problema mental, se ocupan las Unidades de Intervenci&oacute;n en Crisis (UIC) cuya creaci&oacute;n dispuso la resoluci&oacute;n 000019 del 5 de agosto de 2016, y en virtud de la cual se elimin&oacute; tambi&eacute;n el antiguo Hospital Psiqui&aacute;trico Padre Billini para dar paso al CRPS.</p>

<p>Actualmente funcionan nueve UIC, seis en los hospitales Vinicio Calventi, Dar&iacute;o Contreras, Francisco Moscoso Puello, Jacinto Ignacio Ma&ntilde;&oacute;n, Infantil Santo Socorro y la Unidad de Salud Mental Ram&oacute;n Rey Ardid del Luis Eduardo Aybar, en el Gran Santo Domingo.</p>

<p>Las tres restantes est&aacute;n las instaladas en los hospitales Juan Pablo Pina, de San Crist&oacute;bal; San Vicente De Paul, de San Francisco de Macor&iacute;s, y el Jaime Mota, de Barahona.</p>

<p>Con las UIC y las 1,723 Unidades de Atenci&oacute;n Primaria (UNAP) diseminadas por todo el pa&iacute;s se procura fortalecer el primer nivel de atenci&oacute;n en materia de salud mental.</p>

<p>El objetivo es tener 20 UIC instaladas en las ocho regiones de salud. Estas unidades cuentan con un m&eacute;dico, una enfermera y tres promotores de salud. Tambi&eacute;n se est&aacute; capacitando al personal de las UNAP para que se encargue de dar seguimiento a los pacientes que han sido intervenidos y luego despachados por las UIC, donde el per&iacute;odo de internamiento por una crisis es de 7 a 10 d&iacute;as.</p>

<p><strong>La &uacute;nica infantil</strong><br />
La UIC del hospital infantil Santo Socorro es la &uacute;nica en el pa&iacute;s para la atenci&oacute;n en salud mental de ni&ntilde;os y adolescentes. Luis Ortega, encargado de la unidad abierta hace tres meses y medio, revel&oacute; que reciben a pacientes de cero a 18 a&ntilde;os de todo el territorio nacional.</p>

<p>Los casos m&aacute;s frecuentes que atienden son por esquizofrenia, trastorno bipolar, trastorno de ansiedad y del espectro autista, pero asegura que tambi&eacute;n llegan a esa UIC adolescentes con problemas de drogodependencia y por consumo de alcohol que son sometidos a procesos de desintoxicaci&oacute;n.</p>

<p>&ldquo;Hemos visto incluso casos no tan comunes, como el de una ni&ntilde;a que padec&iacute;a un trastorno disociativo que le imped&iacute;a reconocer a sus padres&rdquo;, precis&oacute; Ortega, quien asegura que las camas casi siempre est&aacute;n llenas porque tienen una gran demanda. En agosto pasado brindaron asistencia a 20 pacientes y en septiembre a 19.&nbsp;&nbsp; &nbsp;</p>

<p>La unidad cuenta con ocho camas donde los ni&ntilde;os y adolescentes tratados por crisis pueden permanecer internos de tres a 10 d&iacute;as, pero dependiendo de la gravedad de su condici&oacute;n se podr&iacute;a extender a 15. Hay casos de pacientes con hasta tres internamientos porque caen nuevamente en las crisis que motivaron el primer ingreso.</p>

<p>El protocolo es que el paciente ingrese por el &aacute;rea de urgencia que labora 24 horas, de donde contactan a un psiquiatra para determinar si amerita un internamiento. La UIC del Santo Socorro cuenta con dos psiquiatras infanto-juveniles, una psic&oacute;loga especialista en trastornos de crisis, cinco enfermeras y un vigilante.</p>

<p>Un equipo de LIST&Iacute;N DIARIO tambi&eacute;n visit&oacute; las unidades instaladas en los hospitales Francisco Moscoso Puello y Dar&iacute;o Contreras de la capital.</p>

<p>La del Moscoso Puello es una de las que tienen mayor demanda, debido al cierre por reparaci&oacute;n del hospital Luis Eduardo Aybar. Solo en un mes -mayo pasado- atendieron a 332 personas, con un per&iacute;odo de internamiento desde horas hasta diez d&iacute;as. Tiene cuatro habitaciones y ocho camas.</p>

<p>Esta unidad comenz&oacute; a operar en 1996 y cuenta adem&aacute;s con un Hospital del D&iacute;a donde reciben terapia de rehabilitaci&oacute;n por unos tres meses los pacientes egresados de la UIC, con el apoyo de sus familiares. La UIC del hospital Dar&iacute;o Contreras comenz&oacute; a operar en marzo pasado y tiene seis camas en cuatro habitaciones. Todas las habitaciones tienen aire acondicionado.</p>

<p><img alt="" src="http://63.134.216.63:8025/res/content/445/445184/p//201611292350124.jpg?=1480477946575" style="margin:0px; width:670px" /></p>

<p><em>Apoyo. Jos&eacute; Alberto Maldonado junto a su hija Hilda Estefany, de 23 a&ntilde;os.</em></p>

<p><strong>&ldquo;Esto es para valientes</strong>&rdquo;<br />
Jose Alberto Maldonado, quien es chofer de prensa, descubri&oacute; que su hija Hilda Estefany Maldonado, ahora con 23 a&ntilde;os, ten&iacute;a esquizofrenia, cuando a la edad de 16 a&ntilde;os not&oacute; que se aislaba y que dec&iacute;a incoherencias.</p>

<p>Le dijo a la madre Jomelin P&eacute;rez, de quien ahora est&aacute; separado, que observara a la muchacha porque &ldquo;yo no vivo en el d&iacute;a a d&iacute;a con ella, pero noto que hay algo que no est&aacute; bien&rdquo;.</p>

<p>Recuerda que un d&iacute;a le llamaron al trabajo por una crisis que tuvo y cuando la llev&oacute; a emergencia le dijeron que ten&iacute;a un cuadro psiqui&aacute;trico.&nbsp; A partir de ese momento la pusieron en observaci&oacute;n hast que le dieron el diagn&oacute;stico definitivo.</p>

<p>Como ten&iacute;a su seguro m&eacute;dico privado la llev&oacute; inicialmente a una cl&iacute;nica, pero como no cubr&iacute;a en esa especialidad, decidi&oacute; entonces acudir al hospital psiqui&aacute;trico Padre Billini, donde entr&oacute; y sali&oacute; cerca de 10 veces producto de las frecuentes crisis, en lapsos de 15 a 20 d&iacute;as.</p>

<p>Desde ese momento Maldonado comenz&oacute; a realizar gestiones para poder costear los medicamentos, ya que su sueldo de chofer se le iba en el tratamiento y aun as&iacute; le faltaba. &ldquo;Eso para m&iacute; era insostenible y por eso fue que la ni&ntilde;a lleg&oacute; a asistir m&aacute;s de 10 veces al hospital porque cuando se desprogramaba uno de esos medicamentos, que una sola pastilla cuesta 180 pesos y lleva tres diarias, se le escapa de las manos a cualquiera de clase media, y mucho m&aacute;s yo que soy un chofer asalariado&rdquo;, indic&oacute;.</p>

<p>Toc&oacute; las puertas de diversas instituciones para hacer frente a ese gasto, sumado a las consultas, terapias y alimentaci&oacute;n especial que colocaron la atenci&oacute;n a su hija hasta cuatro veces por encima de sus posibilidades.</p>

<p>Maldonado le agradece al Ministerio Administrativo de la Presidencia que le ayuda actualmente con los medicamentos de su hija, luego de que en otras instituciones del Estado las gestiones fueron infructuosas. &ldquo;Pienso que se deber&iacute;a aumentar el presupuesto en salud mental para asistir a las personas en esta condici&oacute;n, porque nadie escapa de tener en su familia un enfermo mental&rdquo;, precis&oacute;.</p>

<p>Dijo que la enfermedad de su hija ha sido un cuadro desgarrador para &eacute;l y la madre porque con un enfermo mental la familia no se puede tener vida social y funcional.</p>

<p>&ldquo;Siempre dije que mi hija no terminar&iacute;a siendo una enferma mental en las calles, por lo que decid&iacute; solicitar ayuda por diferentes v&iacute;as, y el Ministerio Administrativo fue que me tendi&oacute; la mano&rdquo;, precis&oacute; Maldonado, quien asegur&oacute; que no juzga a las personas de escasos recursos que finalmente abandonan a su suerte a parientes con trastornos mentales.</p>

<p>&ldquo;Esto es para valientes. Es de valientes enfrentar una enfermedad mental en un pa&iacute;s donde los enajenados est&aacute;n desamparados&rdquo;, dijo, tras lamentar que su hija fuera sacada de su seguro cuando alcanz&oacute; la mayor&iacute;a de edad, pese siempre ser&aacute; una persona vulnerable.</p>

<p>&nbsp;</p>

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