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Papa pide no olvidar violencia de 2015 y afirma que "el bien siempre vence"

LO DIJO DURANTE LA CELEBRACIÓN DE LAS PRIMERAS VÍSPERAS DE LA SOLEMNIDAD DE MARÍA SANTÍSIMA MADRE DE DIOS

Publicado: 31/12/2015

Papa pide no olvidar violencia de 2015 y afirma que "el bien siempre vence"

<p><strong>EFE</strong></p>

<p><strong>Ciudad del Vaticano</strong></p>

<p>El papa Francisco hizo hoy balance del 2015 y pidi&oacute; no olvidar los &quot;muchos d&iacute;as marcados por la violencia&quot;, pero tampoco los &quot;grandes gestos de bondad&quot; que, a su juicio, &quot;no deben ser ensombrecidos por la prepotencia del mal&quot;.</p>

<p>Lo dijo durante la celebraci&oacute;n de las primeras v&iacute;speras de la Solemnidad de Mar&iacute;a Sant&iacute;sima Madre de Dios, una ceremonia solemne celebrada en la bas&iacute;lica de San Pedro y en la que se enton&oacute; el &quot;Te Deum&quot; de acci&oacute;n de gracias por el a&ntilde;o pasado.</p>

<p>&quot;No podemos olvidar que muchos d&iacute;as han estado marcados por la violencia, la muerte, los indecibles sufrimientos de muchos inocentes, de refugiados obligados a abandonar sus pa&iacute;ses, de hombres, mujeres y ni&ntilde;os sin un hogar estable, sin comida o sustento&quot;, manifest&oacute; el pont&iacute;fice en su homil&iacute;a.</p>

<p>Por otro lado, llam&oacute; a recordar los &quot;grandes gestos de bondad, amor y solidaridad que han llenado las jornadas de este a&ntilde;o&quot;, aunque, seg&uacute;n recalc&oacute; Bergoglio, &quot;no se han convertido en noticia para los informativos&quot;.</p>

<p>&quot;Estos gestos de amor no pueden y no deben ser ensombrecidos por la prepotencia del mal. El bien siempre vence, aunque en algunos momentos pueda parecer d&eacute;bil u oculto&quot;, asegur&oacute;.</p>

<p>En este &uacute;ltimo d&iacute;a del a&ntilde;o, seg&uacute;n el papa argentino, es preciso &quot;verificar si los hechos del mundo se han producido seg&uacute;n la voluntad de Dios o se ha atendido prioritariamente a los proyectos de los hombres, a menudo cargados de intereses privados, de insaciable sed de poder y de violencia gratuita&quot;.</p>

<p>En calidad de obispo de Roma, tambi&eacute;n repas&oacute; la situaci&oacute;n que ha vivido la capital italiana en los &uacute;ltimos doce meses, marcados por casos de corrupci&oacute;n y mafia y por una acuciante crisis pol&iacute;tica que deriv&oacute; en la disoluci&oacute;n de su propio ayuntamiento.</p>

<p>&quot;Que el compromiso para recuperar los valores fundamentales de servicio, honestidad y solidaridad permita superar las graves incertidumbres que han dominado este a&ntilde;o y que son s&iacute;ntoma del escaso sentido de la dedicaci&oacute;n por el bien com&uacute;n&quot;, exclam&oacute;.</p>

<p>Lo hizo ante diversas autoridades de la capital italiana, como el alcalde en funciones, Francesco Paolo Tronca, que acudieron a la misa.</p>

<p>La ceremonia comenz&oacute; a las 17.00 local (16.00 GMT), cuando el papa, ataviado con paramentos blancos, propios de este periodo, bes&oacute; una representaci&oacute;n del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s ubicada a los pies del altar mayor al tiempo que el coro de la bas&iacute;lica entonaba &quot;Noche de Paz&quot;.</p>

<p>Tras su homil&iacute;a, Francisco permaneci&oacute; varios minutos arrodillado en el altar papal, en se&ntilde;al de adoraci&oacute;n ante el ostensorio con la hostia consagrada.</p>

<p>Al t&eacute;rmino de la misa, el pont&iacute;fice sali&oacute; de la bas&iacute;lica mientras el coro cantaba el &quot;Adeste fideles&quot; para dirigirse a la plaza de San Pedro y rezar ante el Portal de Bel&eacute;n y el abeto instalados durante el periodo navide&ntilde;o.</p>

<p>A su llegada a la plaza, abrigado con un largo chaquet&oacute;n blanco y escoltado por varios guardaespaldas, fue recibido por decenas de fieles y curiosos, que corearon su nombre.</p>

<p>Francisco, despu&eacute;s de rezar en silencio ante las esculturas, accedi&oacute; dentro del Portal para adorar al Ni&ntilde;o y, posteriormente, se acerc&oacute; con curiosidad a la figura que representa a un pastor que ayuda a otro, que se encuentra tendido en el suelo. &nbsp;</p>

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