Turno Libre

Mutilada

El Ministerio Público había emitido una orden de arresto para proteger a la mujer, pero los agentes de la Policía Nacional la ejecutaron el día después de que el hombre cometió la agresión

Publicado: 30/12/2015

Mutilada

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<p>Tom&oacute; el machete para cortarle la cabeza pero ella coloc&oacute; el brazo. El filo de la navaja traspas&oacute; la extremidad derecha y alcanz&oacute; a hacer una grieta en la nuca de la mujer. El hombre continu&oacute; lanzando machetazos: con uno hiri&oacute; la parte externa de la mand&iacute;bula de su v&iacute;ctima y con otro le cercen&oacute; cuatro dedos de la otra mano.</p>

<p>Minutos antes, Altagracia P&eacute;rez iba caminando con su hija de seis a&ntilde;os rumbo al trabajo. Eran las 7 de la ma&ntilde;ana y la joven de 29 a&ntilde;os cort&oacute; el trayecto por uno de los tantos matorrales que existen en Los Montones, Juan de Herrera, San Juan de la Maguana.</p>

<p>No sinti&oacute; que su exconcubino la segu&iacute;a. De repente ya estaba delante de ella y de la ni&ntilde;a que ambos procrearon. P&eacute;rez manifest&oacute; que el miedo arrop&oacute; su cuerpo, y corri&oacute;, pero en vano.</p>

<p>&ldquo;Dije: &iexcl;corre mami, corre!, y &eacute;l grit&oacute;: &iexcl;qu&iacute;tate del medio que tambi&eacute;n te mato! Ella abri&oacute; los brazos y le dijo gritando: &iexcl;papi no le des a mami!&rdquo;, recuerda la joven entre llantos. No llores, hija, le dice su madre. La escena concluy&oacute;, prosigue Dominga, como le apodan sus vecinos, cuando dej&oacute; de huir y esquivar los golpes para que aquel hombre de quien lleva separada tres a&ntilde;os creyera que estaba muerta.</p>

<p>&ldquo;Cuando me dio el primer machetazo me puse la ni&ntilde;a debajo, s&oacute;lo dije ay Dios m&iacute;o, la ni&ntilde;a gritaba y &eacute;l le segu&iacute;a diciendo que se callara y amenazando tambi&eacute;n con matarla&rdquo;, argumenta la dama visiblemente debilitada. Mientras conversa hace algunas pausas, la sed por la p&eacute;rdida de sangre era insistente, su madre toma una botella la coloca en su boca y le da de beber. Ya sus manos no pueden sostener... Al ver que su agresor, Pedro Alberto Reyes Tejeda, se alejaba, prosigue, huy&oacute; arrastr&aacute;ndose hasta llegar a un camino vecinal donde casi desangrada recibi&oacute; la ayuda de un transe&uacute;nte.</p>

<p>El d&iacute;a en que fue dada de alta, Altagracia narr&oacute; a Diario Libre que en el Hospital Alejandro Cabral, ubicado a unos 11 kil&oacute;metros de la comunidad, le pusieron varias pintas de sangre, estuvo siete d&iacute;as en cuidados intensivos y los galenos no contaban con salvarla.</p>

<p>&ldquo;T&uacute; eres fuerte me dec&iacute;an los m&eacute;dicos&rdquo;, precisa la joven quien al salir del hospital fue llevada a la casa de su madre, quien a partir de ahora y con la ayuda de familiares se encargar&aacute; de cuidarla.</p>

<p>&ldquo;Ahora ella no puede seguir trabajando para sus hijas, &eacute;l la dej&oacute; inv&aacute;lida, si nosotros no la limpiamos, la alimentamos, ella no puede hacer nada. Pido cuarenta a&ntilde;os de prisi&oacute;n para &eacute;l, porque le quit&oacute; la vida a mi hija, madre de tres ni&ntilde;as, una de ellas, embarazada&rdquo;, manifest&oacute; Josefina Tejeda.</p>

<p><img alt="Mutilada" src="http://www.diariolibre.com/documents/10157/0/600x398/0c14/600d369/none/10904/ICLF/image_content_6010167_20151229142917.jpg" style="height:369px; width:600px" /></p>

<p>Segunda agresi&oacute;n casi mortal</p>

<p>En 2013, Reyes Tejeda, de 28 a&ntilde;os, se present&oacute; a la vivienda donde resid&iacute;an, y con un palo golpe&oacute; a Altagracia en la cabeza hasta dejarle una herida que fue cerrada con 15 puntos.</p>

<p>&ldquo;La se&ntilde;ora (Altagracia) se present&oacute; por una herida contusa en la regi&oacute;n frontal parental&rdquo;, confirma el expediente judicial del caso.</p>

<p>El disgusto del hombre con el que la joven convivi&oacute; unos cinco a&ntilde;os, era que como Altagracia no quer&iacute;a regresar con &eacute;l, este le ped&iacute;a salirse de la casa, agrega Maritza Tejeda al relato de su hermana.</p>

<p>&ldquo;Por esa choza, ese hombre casi mata a mi hermana&rdquo;, declara Maritza, mientras muestra a DL la vivienda y el lugar donde ocurri&oacute; la mutilaci&oacute;n. Una pieza de ocho metros cuadrados, piso de tierra, paredes y techo de zinc. En la mitad, dos peque&ntilde;as camas y en el resto tres mesitas que cargan con una estufa, utensilios de cocina y un televisor de 10 pulgadas.</p>

<p>Altagracia explica que no hab&iacute;a abandonado la vivienda porque como empleada dom&eacute;stica s&oacute;lo devengaba RD$3 mil al mes, con los que deb&iacute;a costear los medicamentos de las ni&ntilde;as, alimentaci&oacute;n y ropa. Asegura no recib&iacute;a ayuda para manutenci&oacute;n.</p>

<p>&ldquo;Yo ganaba muy poco para pagar una casa tambi&eacute;n&rdquo;, sostuvo la mujer, quien asegura que decidi&oacute; abandonar esa relaci&oacute;n huyendo de los maltratos.</p>

<p><img src="http://www.diariolibre.com/documents/10157/0/600x353/0c0/0d0/none/10904/DTXX/image_content_6007861_20151229082804.jpg" style="height:353px; width:600px" /></p>

<p>&iquest;Negligencia de las autoridades?</p>

<p>La primera ocasi&oacute;n en que Altagracia puso la denuncia ante la Fiscal&iacute;a de su provincia, el Ministerio P&uacute;blico solicit&oacute; prisi&oacute;n preventiva contra el acusado, sin embargo, el juez Serbio Montilla no la acat&oacute;, y s&oacute;lo le impuso el pago de una garant&iacute;a econ&oacute;mica de RD$50 mil, combinada con la prohibici&oacute;n de salir del pa&iacute;s y presentaci&oacute;n peri&oacute;dica ante el Ministerio P&uacute;blico. Seg&uacute;n el expediente judicial, las condiciones de esta condena era que el imputado deb&iacute;a abstenerse de molestar e intimidar a la v&iacute;ctima; una orden de protecci&oacute;n en favor de la misma, alejamiento a unos 300 metros, y que el imputado deb&iacute;a tomar terapias de sensibilizaci&oacute;n.</p>

<p>&ldquo;Desde mayo de 2013 no ten&iacute;amos ninguna denuncia, y es hasta ahora 2015 que ella retorna a nosotros a poner una denuncia&rdquo;, explic&oacute; la fiscal Danelys Medina, coordinadora de la Unidad de G&eacute;nero de San Juan. Con la segunda denuncia de Altagracia, a su exconcubino le dictan nuevamente una orden de arresto.</p>

<p>&ldquo;Llevamos la orden de arresto a la Polic&iacute;a, se le dio tambi&eacute;n una orden de protecci&oacute;n, y se le hizo una ruta cr&iacute;tica&rdquo;, subraya Medina.</p>

<p>Con la orden de protecci&oacute;n, Altagracia deb&iacute;a estar resguardada, hasta que al hombre lo arrestaran. Sin embargo, afirma la v&iacute;ctima, la Polic&iacute;a s&oacute;lo dec&iacute;a que no lo encontraba. Nunca estuvo preso hasta que cometi&oacute; el hecho.</p>

<p>&ldquo;Fui unas cuatro veces a la Polic&iacute;a, y me dijeron nosotros no damos con ese hombre. En una ocasi&oacute;n les dije: &iexcl;ustedes van a dejar que me mate!, y un polic&iacute;a de turno me contest&oacute;: y qu&eacute; usted quiere que yo haga&rdquo;, recuerda Altagracia, mientras en el Destacamento de Juan de Herrera aseguran que nunca recibieron la orden de arresto.</p>

<p>&ldquo;Nunca la recibimos. Si la recibi&oacute; un polic&iacute;a y no me dijo, habr&aacute; que investigar&rdquo;, precis&oacute; a DL el capit&aacute;n Alejandro Montilla, supervisor zonal.</p>

<p>En d&iacute;as pasados, cuestionada sobre la desidia que en ocasiones muestran las autoridades en estos casos, la procuradora de la Mujer, Roxanna Reyes, afirm&oacute; que el 80% de las mujeres que han muerto v&iacute;ctimas de la violencia de g&eacute;nero nunca denunciaron ante ninguna autoridad. Sobre este caso, no quiso hablar.</p>

<p>La mutilaci&oacute;n ocurri&oacute; el 9 de diciembre de este a&ntilde;o, al d&iacute;a siguiente ya Reyes Tejeda, estaba detenido y posteriormente apresado.</p>

<p>Una ley poco justa</p>

<p>Conforme al C&oacute;digo Penal dominicano vigente, al imputado solo le cabria de cinco a diez a&ntilde;os de reclusi&oacute;n por haber causado grave da&ntilde;o corporal a su expareja. Para la l&iacute;der feminista y soci&oacute;loga Magalis Pineda, son pocos a&ntilde;os para una persona que le fue llevada una parte fundamental de su cuerpo, para el desarrollo de trabajo y su independencia personal. Entiende que en la reestructuraci&oacute;n que se lleva a cabo del nuevo c&oacute;digo, estos son elementos que deben tomarse en cuenta, pues en un caso como &eacute;ste, con los agravantes que tiene &ldquo;muy bien le pueden caer veinte a&ntilde;os de prisi&oacute;n&rdquo;.</p>

<p><img alt="Mutilada" src="http://www.diariolibre.com/documents/10157/0/498x330/117c0/264d330/none/10904/ARIB/image_content_6010206_20151229144153.jpg" style="float:left; height:330px; width:264px" /></p>

<p><img alt="Mutilada" src="http://www.diariolibre.com/documents/10157/0/498x330/117c0/264d330/none/10904/DRIB/image_content_6010205_20151229144153.jpg" style="height:330px; width:264px" /></p>

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