SANTIAGO.- Desconocidos incendiaron con bombas molotov casi en su totalidad el local donde funciona una iglesia evangélica en un barrio de esta ciudad y, de manera parcial, dos casas donde residen seguidores de esa religión en el mismo lugar.
Publicado: 28/01/2015
<p>SANTIAGO.- Desconocidos incendiaron con bombas molotov casi en su totalidad el local donde funciona una iglesia evangélica en un barrio de esta ciudad y, de manera parcial, dos casas donde residen seguidores de esa religión en el mismo lugar.</p>
<p>El templo es el Corona de Vida, ubicado en la calle principal del sector Estrella Betances, perteneciente a la comunidad La Ceibita, en tanto que las residencias afectadas son propiedad de Richard Flete Fernández y Domingo Brito García.</p>
<p>Un parte policial dado a conocer a media mañana de este martes indica que el primero de los ataques se produjo cerca de las 4:00 de la madrugada de ayer en dicha iglesia, que estaba construida de madera y techada de zinc, dañando dicha estructura en más de un 70 por ciento.</p>
<p>En el lugar, donde funge como pastor Pedro Miguel Torres Almonte, las autoridades una botella conteniendo una mecha de tela, arena y gasolina, objeto que fue lanzado en unos de los laterales de la misma.</p>
<p>Minutos después se produjo un atentado similar en la casa de Flete Fernández, a la que le lanzaron tres molotovs, incluyendo una en el techo, pero el fuego no llegó a propalarse por la rápida intervención suya y de los vecinos.</p>
<p>Igual suerte corrió la vivienda de Brito García, a la que rociaron gasolina por sus alrededores y le lanzaron un fósforo encendido, pero el siniestro pudo ser sofocado antes de que causara daños mayores.</p>
<p>Tanto el pastor Torres Almonte como Flete Fernández y Brito García dijeron ignorar el motivo de esos atentados y dejaron entrever la posibilidad de que los responsables sean personas molestas por el trabajo religioso que realizan en la zona.</p>
<p>El coronel Damián Arias Matos, portavoz de la Policía en esta ciudad, dijo que los casos son investigados por miembros de la sección de investigaciones de explosivos e incendios, así como del departamento científico de esa institución, para determinar el motivo de los hechos y sus responsables.</p>