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Francisco clama contra un sistema económico que impide luchar contra el hambre

El papa Francisco aprovechó hoy su intervención en la II Conferencia Internacional sobre Nutrición que se celebra en Roma para reiterar que sin solidaridad y con el actual sistema económico donde prevalece la ganancia es difícil luchar para acabar con el hambre.

Publicado: 20/11/2014

Francisco clama contra un sistema económico que impide luchar contra el hambre

<p>Roma, 20 nov (EFE).- El papa Francisco aprovech&oacute; hoy su intervenci&oacute;n en la II Conferencia Internacional sobre Nutrici&oacute;n que se celebra en Roma para reiterar que sin solidaridad y con el actual sistema econ&oacute;mico donde prevalece la ganancia es dif&iacute;cil luchar para acabar con el hambre.</p>

<p>De nuevo, como en todos sus discursos sobre la pobreza y el hambre, Francisco denunci&oacute; en la sede de la Organizaci&oacute;n de Naciones Unidas para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura (FAO) que &quot;la lucha contra el hambre y la desnutrici&oacute;n se ve obstaculizada por la prioridad del mercado y por la preeminencia de la ganancia&quot;.</p>

<p>Y ello porque as&iacute; se &quot;han reducido los alimentos a una mercanc&iacute;a cualquiera, sujeta a especulaci&oacute;n, incluso financiera&quot;.</p>

<p>Asegur&oacute; que vivimos en un mundo donde &quot;los intereses nacionales est&aacute;n condicionados frecuentemente por reducidos grupos de poder&quot;.</p>

<p>El papa intervino hoy en esta conferencia donde representantes de 160 pa&iacute;ses del mundo debaten en estos d&iacute;as en la FAO el mal reparto de los alimentos que provoca que 805 millones de personas pasen hambre, pero otros 500 sufran de obesidad.</p>

<p>A todos ellos y a la comunidad internacional les invit&oacute; a saber escuchar el llamamiento de esta Conferencia: &quot;Dar de comer a los hambrientos para salvar la vida en el planeta&quot;, dijo.</p>

<p>En su primera visita a un organismo de Naciones Unidas, el papa subray&oacute; en un discurso, que fue interrumpido en varias ocasiones por los aplausos, que: &quot;Tal vez nos hemos preocupado demasiado poco de los que pasan hambre&quot;.</p>

<p>Pero adem&aacute;s critic&oacute; los muchos &quot;sofismas&quot; que se dicen sobre el hambre.</p>

<p>&quot;Pocos asuntos tan susceptibles de ser manipulados por los datos, las estad&iacute;sticas, las exigencias de seguridad nacional, la corrupci&oacute;n o un reclamo lastimero a la crisis econ&oacute;mica&quot;, se&ntilde;al&oacute;.</p>

<p>Tambi&eacute;n hizo notar que mientras se habla de nuevos derechos, &quot;el hambriento est&aacute; ah&iacute;, en la esquina de la calle, y pide carta de ciudadan&iacute;a, ser considerado en su condici&oacute;n, recibir una alimentaci&oacute;n de base sana&quot;.</p>

<p>&quot;Nos pide dignidad, no limosna&quot;, fue otra de las m&aacute;ximas aplaudidas en el sal&oacute;n plenario de la FAO.</p>

<p>Francisco record&oacute; c&oacute;mo Juan Pablo II, en la inauguraci&oacute;n de la Primera Conferencia sobre Nutrici&oacute;n, en 1992, puso en guardia a la comunidad internacional ante el riesgo de la &quot;paradoja de la abundancia&quot; y como esta sigue siendo actual.</p>

<p>&quot;Hay comida para todos, pero no todos pueden comer, mientras que el derroche, el descarte, el consumo excesivo y el uso de alimentos para otros fines, est&aacute;n ante nuestros ojos&quot;, lament&oacute;.</p>

<p>Para combatir el hambre, el papa cit&oacute; como reto el de la solidaridad &quot;en una sociedad donde crece el individualismo y la divisi&oacute;n&quot;.</p>

<p>&quot;Solidaridad. Tenemos la sospecha que la queremos sacar del diccionario&quot;, a&ntilde;adi&oacute; en un momento de improvisaci&oacute;n de su discurso.</p>

<p>Se&ntilde;al&oacute; c&oacute;mo &quot;cuando falta la solidaridad en un pa&iacute;s, se resiente todo el mundo&quot;, pues &quot;los seres humanos, en la medida en que toman conciencia de ser parte responsable del designio de la creaci&oacute;n, se hacen capaces de respetarse rec&iacute;procamente, en lugar de combatir entre s&iacute;, da&ntilde;ando y empobreciendo el planeta&quot;.</p>

<p>Para Francisco es deber de cada Estado &quot;estar atento al bienestar de sus ciudadanos&quot; y advirti&oacute; de que &quot;ninguna forma de presi&oacute;n pol&iacute;tica o econ&oacute;mica que se sirva de la disponibilidad de alimentos puede ser aceptable&quot;.</p>

<p>&quot;Ning&uacute;n sistema de discriminaci&oacute;n, de hecho o de derecho, vinculado a la capacidad de acceso al mercado de los alimentos, debe ser tomado como modelo de las actuaciones internacionales que se proponen eliminar el hambre&quot;, asever&oacute;.</p>

<p>A los Estados les explic&oacute; que es necesario &quot;que act&uacute;en de com&uacute;n acuerdo&quot; y que est&eacute;n dispuestos a ayudarse unos a otros &quot;mediante los principios y normas que el derecho internacional pone a su disposici&oacute;n&quot;.</p>

<p>En su discurso, el papa tambi&eacute;n lanz&oacute; un nuevo llamamiento para la protecci&oacute;n del planeta y se pregunt&oacute;: &quot;&iquest;somos libres de presiones pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas para cuidarlo y evitar que se destruya?&quot;.</p>

<p>&quot;Dios, siempre perdona, los hombres perdonan a veces, la tierra no perdona nunca&quot;, advirti&oacute; el papa citando la frase de un anciano que conoci&oacute;. EFE</p>

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