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La Virgen de La Altagracia, culto e historia

Imagen de la Virgen de la Altagracia Fondo Kurt Schnitzer (Conrado) 1939-1943 Por: Aquiles Castro

Publicado: 25/01/2024

La Virgen de La Altagracia, culto e historia

<p>Imagen de la Virgen de la Altagracia Fondo Kurt Schnitzer (Conrado) 1939-1943</p>

<p>Por: Aquiles Castro<br />
Antrop&oacute;logo</p>

<p>El culto de la virgen de la Altagracia constituye una de las advocaciones fundamentales de la Madre de Dios en el imaginario sagrado del pueblo dominicano.</p>

<p>La imagen y los significados del car&aacute;cter simb&oacute;lico del icono y de los atributos de la Virgen de la Altagracia los encontramos asociados a dos dimensiones: un catolicismo oficial pautado por la autoridad eclesial y un catolicismo popular en constante recreaci&oacute;n desde las experiencias vitales.</p>

<p>Cuenta la leyenda, desde los d&iacute;as de la colonia, que la virgen desapareci&oacute; misteriosamente del lugar donde la conservaba una ni&ntilde;a predestinada despu&eacute;s de haber revelado su voluntad de ser adorada en un lugar preciso.</p>

<p>La virgen reapareci&oacute; en un naranjo que a destiempo floreci&oacute;, y fue justo all&iacute; el lugar se&ntilde;alado, con lo cual Dios dio a entender que no quer&iacute;a que la virgen saliera de Hig&uuml;ey.</p>

<p>&ldquo;Al principio enviaron por ella al arzobispo y el cabildo de la catedral, y se desapareci&oacute; de un arca a donde la tra&iacute;an encerrada con veneraci&oacute;n y cuidado&rdquo;.</p>

<p>Seg&uacute;n S&oacute;crates Nolasco, hacia 1503 &ldquo;ya se alude a cierta negra, en la ciudad de Santo Domingo, que muy religiosa y caritativa practicaba y fomentaba la devoci&oacute;n de la Altagracia&rdquo; (D&iacute;as de la colonia, SD, El Caribe, 1974, p. 130). M&aacute;s all&aacute; de la leyenda, se pueden identificar algunos hitos en el proceso de construcci&oacute;n y en el legado de esta deidad del pante&oacute;n cat&oacute;lico.</p>

<p><img alt="" src="https://eldia.com.do/wp-content/uploads/2024/01/Conrado-1662.109-5631-1024x1024.jpg.webp" style="border-style:none; width:605px" /></p>

<p>Desde los c&eacute;lebres eventos narrados por la tradici&oacute;n en la Sabana Real de La Limonade en 1691, pasando por la ceremonia de la coronaci&oacute;n en Santo Domingo en 1924, hasta la apertura en 1971 de la Bas&iacute;lica Catedral de Nuestra Se&ntilde;ora instalada en Salvale&oacute;n de Hig&uuml;ey, la imagen de la Altagracia ha ocupado lugar se&ntilde;ero en las representaciones religiosas en el de la poblaci&oacute;n.</p>

<p>Los bucaneros asentados en la Tortuga, con apoyo de Francia, invadieron en 1689 el interior de la Espa&ntilde;ola, y se apoderaron y saquearon a Santiago. Fueron enfrentados por las autoridades espa&ntilde;olas en cruento combate ocurrido en la Sabana Real, del Limonal o de la Limonade. En este lugar, por mandato de las autoridades, la Virgen de las Mercedes presid&iacute;a el desplazamiento de las tropas espa&ntilde;olas; sin embargo, los soldados invocaban la protecci&oacute;n de la Se&ntilde;ora de la Alta Gracia. Esta doble veneraci&oacute;n fortaleci&oacute; la fe en la Madre de las Mercedes e inaugur&oacute; en toda la isla el culto de la Altagracia.</p>

<p>El desenlace a favor de espa&ntilde;oles y criollos contra los franceses se consider&oacute; resultado de la intercesi&oacute;n de la virgen.</p>

<p>&ldquo;Ese triunfo nos produjo muchas consecuencias beneficiosas [&hellip;]. Hasta nuestra alma religiosa fue exaltada por tan trascendental victoria: entonces fue cuando tom&oacute; aut&eacute;ntico auge el culto de esa advocaci&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora que tiene su santuario en la villa de Salvale&oacute;n de Hig&uuml;ey y que desde all&iacute; derrama sobre toda la Rep&uacute;blica su alta gracia (Alcides Garc&iacute;a Lluberes, Cl&iacute;o, No. 110, p&aacute;g. 90).</p>

<p><img alt="" src="https://eldia.com.do/wp-content/uploads/2024/01/Conrado-1662.120-104-994x1024.jpg.webp" style="border-style:none; width:602px" /></p>

<p>Sobre el impacto en la sociedad dominicana de la apote&oacute;sica ceremonia de coronaci&oacute;n de la Altagracia, ocurrida el 15 de agosto de 1922, nos habla la carta pastoral dirigida al clero y a los fieles de la Arquidi&oacute;cesis, suscrita por el arzobispo de Santo Domingo el 8 de septiembre del mismo a&ntilde;o:</p>

<p>&ldquo;&hellip; y visteis c&oacute;mo sobre tantos tristes enfermos, derram&oacute; el divino b&aacute;lsamo de la salud [&hellip;] los milagros se sucedieron numerosos&hellip;&rdquo; (Documentos in&eacute;ditos del Padre Adolfo Alejandro Nouel, Santo Domingo, AGN, 2008. Tomo III, p.119).</p>

<p>Destacamos tres disposiciones que ilustran acerca fervor reinante:</p>

<p>Ordenar se conmemore el 15 de agosto de cada a&ntilde;o el aniversario de la Coronaci&oacute;n en toda la Arquidi&oacute;cesis [&hellip;] con el mayor esplendor posible.</p>

<p>Disponer de todos los derechos arancelarios a todos aquellos fieles que viviendo amancebados o casados civilmente, quisieren santificar su uni&oacute;n, para lo cual facultamos a los se&ntilde;ores p&aacute;rrocos a dispensar hasta las tres proclamas can&oacute;nicas.</p>

<p><img alt="" src="https://eldia.com.do/wp-content/uploads/2024/01/conrado-1662.97-5604-1024x1024.jpg.webp" style="border-style:none; width:607px" /></p>

<p>Conceder la absoluta exoneraci&oacute;n de cualquier clase de derechos de arancel a aquellas personas necesitadas que quieran bautizar sus hijos &hellip; (Documentos&hellip; pp. 120).</p>

<p>La persistencia y extensi&oacute;n del culto a la Virgen de la Altagracia entre los dominicanos, se confirma cada d&iacute;a 21 de enero, cuando miles de ellos visitan el santuario &ldquo;para cumplir promesas&rdquo;. Ante la imagen sagrada, se pide su intercesi&oacute;n en casos de enfermedad o peligro, tanto para el peticionario, como para un pariente o amigo. Al mismo tiempo, se promete repetir la visita al santuario.</p>

<p>Adem&aacute;s de Santo Domingo, la Altagracia era venerada por habitantes de Puerto Rico y Cuba, y todav&iacute;a hoy, con motivo del 21 de enero,sus fieles tambi&eacute;n llegan a la Bas&iacute;lica desde el vecino Hait&iacute;.</p>

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