Turno Libre

Orlando Martínez, todavía vivía

"El Nacional en Lucha" es un hito periodístico que todavía, a más de 46 años de su efímera salida,

Publicado: 18/03/2021

Orlando Martínez, todavía vivía

<p>&ldquo;El Nacional en Lucha&rdquo; es un hito period&iacute;stico que todav&iacute;a, a m&aacute;s de 46 a&ntilde;os de su ef&iacute;mera salida, no lo recogen los escribidores de historias testimoniales capitalizables. &ldquo;El Nacional en Lucha&rdquo; fue el predecesor del vespertino &ldquo;La Noticia&rdquo;, hijo leg&iacute;timo de un grito de libertad de la prensa, en nombre de un pa&iacute;s turbulento.</p>

<p>Posado en la acera frontal del mismo edificio que hoy todav&iacute;a ocupa la sede del diario vespertino El Nacional de &iexcl;Ahora!, y otros hilos comerciales de informaci&oacute;n creados por su propietario, estaba el grupo de veteranos periodistas en huelga.</p>

<p>Un l&iacute;o de resabios libertarios en favor del sano ejercicio period&iacute;stico era la causa de aquella protesta casi desamparada.</p>

<p>Los h&eacute;roes estaban afuera, sobre la acera. Dentro del edificio estaban los victimarios que politizados e ideologizados manejaban las imprudencias del momento. En la escuela de Ciencias de la Informaci&oacute;n les llamaban &ldquo;los esquiroles&rdquo;. Eran los ejecutivos del vespertino y del semanario en forma de revista &iexcl;Ahora!</p>

<p>Entre estos &uacute;ltimos estaba Orlando Mart&iacute;nez, reci&eacute;n regresado de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica con su carga sociol&oacute;gica y de ideas.</p>

<p><strong>Represi&oacute;n y huelga</strong></p>

<p>D&iacute;as antes, Freddy Gat&oacute;n Arce, pose&iacute;do de sus ansias de forjador de periodistas de &eacute;bano, hab&iacute;a presentado a Orlando Mart&iacute;nez a un grupo de estudiantes, en uno de los pasillos de la Facultad de Humanidades de la Universidad Aut&oacute;noma de Santo Domingo (UASD), conexos a las aulas de la entonces Escuela de Ciencias de la Informaci&oacute;n. Para el grupo de estudiantes, Orlando Mart&iacute;nez era un desconocido reci&eacute;n llegado de la URSS. Debi&oacute; de tener algunas ideas sobre periodismo acad&eacute;mico. En directo fue colocado en Publicaciones &iexcl;Ahora!, como ejecutivo. Y desde ah&iacute;, militaba y dirig&iacute;a contradiciendo todo lo que no ol&iacute;a a socialismo sovi&eacute;tico. Y con ello daba cuerpo a su propia rebeld&iacute;a.</p>

<p>La huelga de los periodistas posados sobre la acera del edificio de Publicaciones &iexcl;Ahora!, no ol&iacute;a a nada de lo que ol&iacute;a Orlando Mart&iacute;nez. Con Orlando Mart&iacute;nez s&iacute; estaban viejos profesores, modelos de rebeld&iacute;a pol&iacute;tica, algunos tambi&eacute;n reci&eacute;n llegados del exilio.</p>

<p><strong>Un resto de historia</strong></p>

<p>&ldquo;Para tanta gente que lo ignora, Pep&iacute;n Corripio ingres&oacute; al negocio de los medios por el vespertino La Noticia, que fundamos el 11 de junio de 1973 un grupo de periodistas que salimos de El Nacional en enero de 1973.</p>

<p>&ldquo;Los accionistas de La Noticia eran Pep&iacute;n, la familia Vicini, Jos&eacute; Antonio Caro &Aacute;lvarez, Jos&eacute; A. Brea Pe&ntilde;a y los periodistas que compramos acciones con un pr&eacute;stamo del Banco Popular Dominicano.</p>

<p>&ldquo;El due&ntilde;o principal de El Nacional de Ahora en 1973 era Rafael Molina Morillo. Y en 1975 controlaba todo el aspecto editorial del vespertino, pues el director Freddy Gat&oacute;n Arce hab&iacute;a sido desplazado. Cabe destacar que a finales del mes de diciembre de 1971 Molina Morillo cancel&oacute; a Radham&eacute;s G&oacute;mez Pep&iacute;n como Jefe de Redacci&oacute;n de El Nacional. Radham&eacute;s, que fue uno de los fundadores del peri&oacute;dico en 1966, solo pudo volver a El Nacional despu&eacute;s que Pep&iacute;n Corripio compr&oacute; el vespertino en 1979&rdquo;.</p>

<p>(&hellip;)</p>

<p>&ldquo;Yo y un grupo de compa&ntilde;eros tuvimos que dejar El Nacional en enero de 1973, dos a&ntilde;os antes de la muerte de Orlando, porque el director y su due&ntilde;o no quisieron publicar una carta m&iacute;a dirigida muy respetuosamente al director del List&iacute;n con relaci&oacute;n a un reportaje m&iacute;o publicado en El Nacional sobre las leyes de reforma agraria. Es m&aacute;s, Don Rafael Herrera public&oacute; mi carta despu&eacute;s en el LIST&Iacute;N despu&eacute;s que salimos de El Nacional&rdquo;. El texto entrecomillado es de V&iacute;ctor Grimaldi. Es texto testimonial. Este grupo de periodistas que dej&oacute; El Nacional eran los huelguistas, casi desamparados.</p>

<p><strong>Estudiantes como soporte</strong></p>

<p>Los estudiantes de Periodismo de la UASD de entonces, encabezados por los jefes de grupos estudiantiles ap&eacute;ndices de los partidos y grupos pol&iacute;ticos de entonces, se entreten&iacute;an haciendo colectas, aula por aula, para recoger fondos para llevarlos a los huelguistas, para comida, agua&nbsp; y otras&nbsp; necesidades, como los insumos para un nuevo peri&oacute;dico que idearon, ah&iacute; mismo. &ldquo;El Nacional en Lucha&rdquo; fue ese peri&oacute;dico, que correg&iacute;a sobre un barril vac&iacute;o, con su pu&ntilde;o y letra, el legendario profesor Rafael N&uacute;&ntilde;ez Grassals.</p>

<p>M&aacute;s de una historia se podr&iacute;an rese&ntilde;ar con los rasgos de esta haza&ntilde;a. Como aquella en que se debi&oacute; conquistar a un dirigente de los choferes de la UASD para secuestrar una guagua de la instituci&oacute;n acad&eacute;mica para conducir a los estudiantes de periodismo y sus dirigentes estudiantiles hasta la acera pose&iacute;da por los periodistas en huelga. &iexcl;Qu&eacute; d&iacute;as, aquellos!</p>

<p>Desde la acera misma del edificio de Publicaciones &iexcl;Ahora!, en la Avenida San Mart&iacute;n, los veteranos periodistas en huelga entregaban los ejemplares de &ldquo;El Nacional en Lucha&rdquo;. Los estudiantes distribu&iacute;an los ejemplares a precio de cooperaci&oacute;n, partiendo de diez centavos, en las puertas de los cines, tiendas y supermercados.</p>

<p>El estudiante de periodismo Juan B&aacute;ez, acompa&ntilde;ado de otros alumnos, con un paquete de ejemplares de &ldquo;El Nacional en Lucha&rdquo;, se acerc&oacute; a aquel conocido que sal&iacute;a de la sala de un cine que operaba en el Malec&oacute;n, al lado de lo que es hoy una edificaci&oacute;n p&uacute;blica. Extendieron la publicaci&oacute;n a aquel hombre conocido que con un manotazo apart&oacute; la oferta. En la publicaci&oacute;n se recog&iacute;a la historia del periodismo en huelga por la libertad de prensa. Y ese hombre que no quer&iacute;a ver la oferta de la publicaci&oacute;n era un protagonista principal, pero dentro del edificio de Publicaciones &iexcl;Ahora!</p>

<p>La curiosidad llama la atenci&oacute;n, al leer hoy, al cabo de casi medio siglo, cuando Grimaldi en su juicio testimonial concluye: &ldquo;Entonces, la cuesti&oacute;n estar&iacute;a en ver si el director del peri&oacute;dico y el due&ntilde;o dejaban de publicar un art&iacute;culo tan ofensivo contra el Presidente de la Rep&uacute;blica se salvar&iacute;a la vida de un periodista en un momento de la vida nacional en que no exist&iacute;a la democracia y el estado de derecho actual&rdquo;. Se refiere Grimaldi al art&iacute;culo difundido, como uno m&aacute;s, a la firma de Orlando Mart&iacute;nez.</p>

<p>Ese hombre conocido que daba el manotazo a la mano que le ofertaba la publicaci&oacute;n con el grito de protesta de los huelguistas de &ldquo;El Nacional en Lucha&rdquo;, era Orlando Mart&iacute;nez. Uno de los jefes de quienes entre los alumnos de Periodismo llamaban &ldquo;los esquiroles&rdquo;. Ese era Orlando Mart&iacute;nez. Y &eacute;sta, es una parte de la historia.</p>

<p>Paz a sus restos.</p>

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