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(A mi amigo, Franklin Rancier) Los Palmeros dieron la cara para siempre!

No fue simplemente morir. / ¡Fue dar la cara para siempre! ".

Publicado: 13/01/2021

(A mi amigo, Franklin Rancier) Los Palmeros dieron la cara para siempre!

<p>[19:24, 12/1/2021] +1 (646) 286-8536: Maduro anuncia que &quot;muy pronto&quot; llegar&aacute;n a Venezuela las primeras 10 millones de vacunas Sputnik V - RT https://actualidad.rt.com/actualidad/379961-maduro-anuncia-pronto-llegaran-venezuela<br />
[19:32, 12/1/2021] +1 (829) 855-3541: &rdquo;&iexcl;Los Palmeros dieron la cara para siempre!</p>

<p>(A mi amigo, Franklin Rancier)</p>

<p>&ldquo;No es morir, as&iacute;, sencillamente morir/ Es haber estado firme dos minutos antes de la muerte/ sin pensar en echar hacia atr&aacute;s, sin derrumbarse/ como un espantap&aacute;jaros de trapo a las primeras r&aacute;fagas/&nbsp;<br />
No fue simplemente morir. / &iexcl;Fue dar la cara para siempre! &rdquo;.&nbsp;</p>

<p>(Ren&eacute; del Risco Berm&uacute;dez)</p>

<p>&iquest;De d&oacute;nde ven&iacute;an estos muchachos veintea&ntilde;eros que osaron desafiar el terror y la contrainsurgencia de los a&ntilde;os pos revoluci&oacute;n de abril? &iquest;De qu&eacute; pasta humana proven&iacute;an su arrojo, su hero&iacute;smo, su decisi&oacute;n de defender sus vidas con honor? &iquest;Qu&eacute; ideal m&aacute;s calcinante cubri&oacute; sus cortas vidas e impuls&oacute; el proyecto de una nueva aurora social e hist&oacute;rica de redenci&oacute;n para los oprimidos?&nbsp;</p>

<p>Abrazarse a un ideal, creer firmemente que nada los har&iacute;a claudicar ante el asedio. Quedarse solos en el firmamento pol&iacute;tico nacional, cuando los chismes y pesares del exterior los aislaron, les cortaron la comunicaci&oacute;n con su proyecto caama&ntilde;ista, cuando todos les hu&iacute;an y la maledicencia pretend&iacute;a desautorizarlos, ese sufrir doble, acosados por el enemigo hist&oacute;rico y calumniados por los intrigantes, la duda tejida sobre su integridad, la sospecha infundada de los que prejuzgaron, todo aquel aquelarre de infamias que fue desmentida aquel 12 de enero de 1972, con la propia sangre generosa y limpia de su ca&iacute;da en combate con &ldquo;estrellas en la frente&rdquo;, sin haberse corrompido jam&aacute;s ni doblegarse.&nbsp;</p>

<p>El plan del adversario era liquidar de cuajo toda resistencia al proyecto de dominaci&oacute;n continental que instaur&oacute; dictaduras sangrientas en el continente y elecciones fraudulentas.&nbsp;</p>

<p>Am&eacute;rica del Sur, el Caribe y Centroam&eacute;rica, sufrieron los m&aacute;s indecibles campos de torturas y cr&iacute;menes solamente comparados con la Alemania Nazi.&nbsp;</p>

<p>Amaury y sus compa&ntilde;eros parec&iacute;an diminutos y d&eacute;biles, pero ten&iacute;an una fortaleza inmensa de prop&oacute;sitos e ideas relucientes, parec&iacute;an liliputienses y eran gigantes. Buscaban el compromiso hist&oacute;rico.&nbsp;</p>

<p>Procuraban la llama de abril, cuando la Patria exhibi&oacute; sus mejores galas patri&oacute;ticas frente al invasor for&aacute;neo. Estaban cada vez m&aacute;s aislados.&nbsp;</p>

<p>Necesitaban demostrar su lealtad a los ideales primigenios, cometieron errores que el enemigo aprovech&oacute; para bloquearlos. Ninguno de ellos ten&iacute;a fincas, ni lujosas residencias, ni aspiraban a vivir del trabajo ajeno. Ninguno consum&iacute;a estupefacientes ni traficaba con los vicios malditos de este tiempo.</p>

<p>Un d&iacute;a temprano de la adolescencia me encontr&eacute; con Amaury German cuando pasaba por el frente del negocio de mis padres, en una de las arterias principales de la ciudad peque&ntilde;a.&nbsp;</p>

<p>Recuerdo que llevaba un libro voluminoso, le pregunt&eacute; y me dijo que se llamaba, &ldquo;Las Uvas y el Viento&rdquo; de Pablo Neruda.&nbsp;</p>

<p>Lo tom&eacute; en mis manos y le&iacute; algunos versos. Me dijo, &ldquo;qu&eacute;date con &eacute;l y me lo devuelves&rdquo;. Neruda era uno de mis poetas favoritos.&nbsp;</p>

<p>Aunque parezca incorp&oacute;reo y vol&aacute;til, espero volver a ver a Amaury alg&uacute;n d&iacute;a en otra esfera trasl&uacute;cida, bajo un fluir de energ&iacute;as puras y en otro vergel, para devolverle por fin, agradecido, el libro de Neruda, que a &eacute;l me une, que no pude devolver, y que a &eacute;l le pertenece.&rdquo;,</p>

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