Con mucha frecuencia nosotros recogemos esos dos verbos, que responden a lo que los profetas del Antiguo Testamento ya tenían, ellos denunciaban las realidades duras, difíciles, la corrupción, cualquier fallo que diera la sociedad antigua de Israel, pero al mismo tiempo anunciaban una esperanza, anunciaban una solución, anunciaban un futuro mejor
Publicado: 24/03/2014
<p><strong>Mons. Ramón Benito De La Rosa Y Carpio</strong></p>
<p>Con mucha frecuencia nosotros recogemos esos dos verbos, que responden a lo que los profetas del Antiguo Testamento ya tenían, ellos denunciaban las realidades duras, difíciles, la corrupción, cualquier fallo que diera la sociedad antigua de Israel, pero al mismo tiempo anunciaban una esperanza, anunciaban una solución, anunciaban un futuro mejor.</p>
<p>El papa Francisco, ha tomado estos dos verbos al estilo de los profetas, y hablándolo con medios de comunicación social les dice así en el mensaje que dirigió sobre los migrantes, cito: “Los medios de comunicación tienen el papel de gran responsabilidad, a ellos compete en efecto desenmascarar estereotipos y ofrecer informaciones correctas en las que habrá que denunciar los errores de algunos, pero también describir la honestidad, rectitud y grandeza de ánimo a la mayoría”.</p>
<p>Es una invitación para que los medios también, igual que los profetas, no se parcialicen buscando solamente las cosas negativas de las Instituciones, de los seres humanos, de los grupos, sino que también puedan ver los valores positivos que existen en algunos. Si hay corrupción, se debe hablar de la honestidad, también de la rectitud y la grandeza de ánimo.</p>
<p>Por eso, qué bueno es guardar el equilibrio entre denunciar y anunciar, como hicieron los profetas del Antiguo Testamento, y nos recuerda el papa Francisco.</p>