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"Oigo a los legisladores, dizque 'preservar la vida' ¿La vida de mi hija dónde está?"

La Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH) podría ordenar al Estado dominicano despenalizar el aborto, por lo menos en casos como los de "Esperancita". El médico que representó a Salud Pública en el seguimiento de este caso ahora confirma que no haber inducido un aborto fue clave en agravar la condición médica de la paciente.

Publicado: 08/10/2020

"Oigo a los legisladores, dizque 'preservar la vida' ¿La vida de mi hija dónde está?"

<p>SANTO DOMINGO, Rep&uacute;blica Dominicana.- Ahora, con la calma que da el tiempo, se vuelve la vista a los detalles de la muerte de Rosaura Almonte (1996-2012), sin el foco de las c&aacute;maras, sin banderas feministas ni las voces religiosas de aquellos d&iacute;as. Ocho a&ntilde;os despu&eacute;s de aquella p&eacute;rdida, el ginec&oacute;logo Jos&eacute; De Lancer Despradel cuenta los errores m&eacute;dicos que se cometieron en torno a la adolescente de 16 a&ntilde;os, ahora emblema de la lucha por la despenalizaci&oacute;n del aborto en condiciones excepcionales, en Rep&uacute;blica Dominicana.</p>

<p>Justo hoy martes, la explanada del Congreso Nacional ser&aacute; escenario de una nueva protesta, de las tantas m&aacute;s a favor del aborto en condiciones excepcionales, como ocurri&oacute; con Esperancita en julio del 2012. La campana en contra del aborto, que est&aacute; en oraci&oacute;n, podr&iacute;a tambi&eacute;n aparecer hoy en el mismo lugar, como lo ha venido haciendo desde 23 de septiembre, como parte de su campa&ntilde;a &ldquo;40 D&iacute;as por la Vida&rdquo;.</p>

<p>&ldquo;No te puedo decir si &#39;Esperancita&#39; hubiera sobrevivido a la leucemia. Lo que yo s&iacute; s&eacute; es que no le dimos la oportunidad&hellip;&rdquo;, arranca el m&eacute;dico al recordar el caso emblema. &ldquo;Creo que fallamos como Estado, como pa&iacute;s&rdquo;. La reflexi&oacute;n que hace De Lancer es de relativa importancia, pues para cuando explot&oacute; el caso en julio del 2012, era la cabeza de la Direcci&oacute;n General Materno Infantil y Adolescente del Ministerio de Salud P&uacute;blica, b&aacute;sicamente quien represent&oacute; la visi&oacute;n del mismo Estado en esta traves&iacute;a.</p>

<p>&ldquo;Esperancita&rdquo;, como le bautizaron en los medios de comunicaci&oacute;n por tratarse de una menor, fue ingresada en el&nbsp;Hospital&nbsp;Docente&nbsp;Semma&nbsp;Santo Domingo en 2 de julio del 2012 por fiebres muy altas. Ese mismo d&iacute;a, supo que su vientre guardaba una criatura de poco m&aacute;s de un mes. Pero no supo de inmediato que la raz&oacute;n de las fiebres y los moretones que comenzaban a brotar de su cuerpo se deb&iacute;an a una posible leucemia aguda que la anal&iacute;tica hab&iacute;a detectado ese mismo d&iacute;a, seg&uacute;n describe la querella por homicidio involuntario que fue depositada en 2013 por su madre, Rosa Hern&aacute;ndez, en contra de ocho m&eacute;dicos del Semma en la Fiscal&iacute;a del Distrito Nacional, querella que reposa sin decisi&oacute;n.&nbsp;Los nombres del equipo m&eacute;dico imputado no se mencionan por petici&oacute;n de los abogados defensores de la madre.</p>

<p>El mismo documento, retrata la traves&iacute;a de aquella ni&ntilde;a con su madre, que comenz&oacute; con aquel comentario de la parte m&eacute;dica, cuando sugiri&oacute; que los moretones en el cuerpo de Rosaura &ldquo;eran seguramente resultado de golpes por parte de la pareja&rdquo;.</p>

<p>Apenas dos d&iacute;as despu&eacute;s de su ingreso (4 de julio) y de varias pruebas, incluyendo una sonograf&iacute;a que revel&oacute; un embarazo de 7.2 semanas, la hemat&oacute;loga tratante Marisa Santana &ldquo;recomend&oacute; realizar un aborto terap&eacute;utico a la paciente&rdquo;, dice la querella. Pero la decisi&oacute;n fue rechazada al d&iacute;a siguiente en un Comit&eacute; de Bio&eacute;tica del hospital que concluy&oacute; cuatro decisiones: no proceder al aborto terap&eacute;utico por estar prohibido en la Constituci&oacute;n en su art&iacute;culo 37, mejorar la condici&oacute;n hematol&oacute;gica de la paciente, esperar el diagn&oacute;stico definitivo de leucemia y esperar tambi&eacute;n el desenlace natural del embarazo, que en ese momento ya estaba en riesgo.</p>

<p>La doctora Leonarda Tolentino, quien era encargada de Hospitalizaci&oacute;n del Semma, explica ahora que &ldquo;en estas reuniones&nbsp; se define que el aborto no debe realizarse por estar prohibido, pero la ley no proh&iacute;be que se le aplique el tratamiento para su enfermedad. La Sociedad de Hematolog&iacute;a, que nos apoy&oacute; en ese momento, apoy&oacute; tambi&eacute;n la decisi&oacute;n ya que el aborto probablemente ser&iacute;a espont&aacute;neo tan pronto se le iniciara la quimioterapia&rdquo;.</p>

<p>Rosa Hern&aacute;ndez dice hoy que esas decisiones fueron sentencia de muerte para su hija: &ldquo;Ellos se enfocaron todo el tiempo en el embarazo de un mes, y mi hija nada, y los medicamentos: suero y acetaminof&eacute;n&rdquo;.</p>

<p>El funcionario Jos&eacute; De Lancer Despradel aparece en la escena m&eacute;dica el d&iacute;a 17 de julio, 15 d&iacute;as despu&eacute;s de la hospitalizaci&oacute;n. Seg&uacute;n De Lancer, en el momento que conoci&oacute; a la adolescente y su madre se plant&oacute; para que la parte m&eacute;dica procediera a terminar con el embarazo e iniciar la quimioterapia y cuenta que hizo una consulta con el entonces ministro de Salud P&uacute;blica (Bautista Rojas G&oacute;mez), en el mismo hospital, al lado de la paciente. &ldquo;Bauta me dijo &lsquo;Oye, eso es sencillo. Coge una ambulancia, saca esa ni&ntilde;a de ah&iacute; y tr&aacute;ela a un hospital de Salud P&uacute;blica, que hay hemat&oacute;logos y ginec&oacute;logos. Hacemos lo que haya que hacer&rsquo;&rdquo;, es decir, ejecutar el aborto.</p>

<p>&iquest;Por qu&eacute; no ocurri&oacute;? De Lancer se encontr&oacute;, lo dice con lamento, con una paciente y una madre llena de confusiones, sin informaciones. Todav&iacute;a en ese momento, el diagn&oacute;stico definitivo de la leucemia linfobl&aacute;stica aguda no hab&iacute;a llegado desde el laboratorio estadounidense y tambi&eacute;n ese mismo d&iacute;a, los m&eacute;dicos tratantes entonces accedieron a ser m&aacute;s violentos con la leucemia. &ldquo;En ese hospital, dice De Lancer, lo que le explicaron los hemat&oacute;logos (a madre e hija) es que, efectivamente hab&iacute;a una leucemia, pero que hab&iacute;a un embarazo y que ellos (los m&eacute;dicos) &iexcl;Vaya! &iexcl;Que lo que manda el protocolo es a dar quimioterapia frente a una leucemia de este tipo! Pero que ellos, los m&eacute;dicos, no se atrev&iacute;an o estaban imposibilitados, ten&iacute;an temor porque no hab&iacute;a la posibilidad legal&hellip;&rdquo;.</p>

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