Maestro, Ciudadano
Publicado: 26/05/2020
<p>Como en otros mayos <br />
A Narcizaso, </p>
<p>Maestro, Ciudadano</p>
<p>Revolucionario </p>
<p>Cuando decidieron tu partida los marcados del mal, los de la muerte, no te conocían pero nosotros sí<br />
eras familiar, cercano, podíamos tocarte, abrazarte, hablarte, honrarnos con tus enseñanzas, tu decir, tu pensar, tu acierto <br />
sentir tus palabras cargadas de verdad ver tu noble y sencilla humanidad, la que profanaron ellos con sus garras de muerte con su misión maldita de callar tu palabra de silenciar tu verso<br />
Cuando fue tu decir final éramos cientos<br />
Cuando buscamos tu vida éramos muchos cuando después en la certeza maldita de tu designio fatal éramos miles, muchos mudos de rabia, algunos levantando sus palabras, lanzaron sus gritos hasta quedar agotadas las gargantas y estaban ellos con tu sangre fresca aún en sus garras cuyo rastro destilado llegaba por supuesto hasta el más perverso Engendro del mal que daba su estocada final <br />
Y después, nos quedamos quietos y lo permitimos todo, la desaparición, la muerte, el silencio!<br />
ese mismo que ahogó nuestros gritos y lo llevó hasta los huesos, los nuestros esqueletos huecos y los tuyos perdidos para siempre <br />
Otra marca en las miles de señales del Engendro mal trecho</p>
<p>Impune quedo el mal, muda la palabra, el verbo, el verso <br />
y hoy seguimos con la misma mudes, como si al callar tu palabra hubieran también cercenado el espíritu <br />
Hoy asisten pocos a recordar tu recuerdo y otros pocos a conmemorar tu humanidad tan cierta<br />
Ayer fueron los míos para ti poemas con palabras desgarradas algunas copiadas de ti mismo<br />
Hoy el poema está quebrado aún por la pena, inconexo de la rabia y tu recuerdo persiste y tu figura crece, pero está lejana, inalcanzable, desdibujada y si lo permitimos, los nuevos no te conocerán, ni a tu valentía, tu verdad tu verso<br />
Por eso aunque sea con palabras que no se acerquen a tu estatura gigante, hay que contar tu historia, publicar tus versos<br />
y decirlo fuerte, que fuiste tú el que te atreviste, el que se acercó tanto con tus afiladas palabras al Engendro del mal, que tuvo que callarte, pero no tanto porque desde mis palabras y la de muchos otros sale tu historia infinita y tus palabras de fuego que quedaron por doquier y esas no se callarán esas<br />
ya están escritas.-</p>
<p>IC<br />
2018</p>