El futuro de la sociedad, pues, depende del tiempo.
Publicado: 02/05/2020
<p>Cuando finalice el confinamiento, viajaremos a destinos muy próximos, casi siempre al interior no masificado y en nuestro propio coche. Los hoteles estarán más tecnologizados que nunca y lo que nos moverá será, fundamentalmente, vivir experiencias y disfrutar de nuestros seres queridos sin rozarnos con el prójimo.</p>
<p>Los expertos coinciden. El COVID-19 cambiará muchas actitudes y comportamientos. También a la hora de viajar. Al finalizar el confinamiento llegará lo que han dado en llamar la “nueva normalidad” que se presenta en dos tiempos definidos por la consecución de una vacuna.</p>
<p>El primero de ellos se caracterizará por la convivencia con el virus y unos comportamientos sociales muy diferentes a los anteriores a la pandemia. El segundo, una vez exista una vacuna, se definirá por un progresivo regreso a la normalidad. Pero será una “nueva normalidad”, muchos de nuestros hábitos adquiridos se quedarán para siempre.</p>
<p>Las sociedades necesitan tiempo para cambiar, pero “ante sucesos de esta magnitud sí se varían las conductas”. Son palabras del profesor de Sociología del turismo de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), Rubén Pérez Redondo a Efetur.</p>
<p>El futuro de la sociedad, pues, depende del tiempo. De la duración de la crisis sanitaria, porque “las pautas de comportamiento necesitan un proceso hasta que se interiorizan”, especifica. Y afirma que si lográramos una vacuna en dos o tres meses, esas pautas no variarían. Pero eso es imposible, de modo “que sí va a haber cambios en los comportamientos, incluso algunos que se queden en nuestra sociedad para siempre”.</p>
<p>Y esos cambios también afectarán al turismo porque, al menos este año, el viajero tendrá otras preferencias. La prioridad será la seguridad de su salud.</p>